ABZURDAH

Trastorno de personalidad fronteriza, ese fue el primer diagnóstico de mi psicólogo (enfermedad más conocida por su nombre en inglés “Borderline”). Según me explicó Néstor, es una finísima línea entre la neurosis y la psicosis. Después me interesé en el tema (siempre quise saber quién soy, por qué y qué me pasa) y averigüé algunos otros datos que me describían detalladamente y sin errores.
Leí que los borderline nacen con una tendencia biológica innata a reaccionar más intensamente a niveles bajos de estrés y a tardar más en recuperarse. Que son criados en ambientes en los cuales sus creencias sobre sí mismos son continuamente devaluadas o invalidadas y que estos factores combinados crean adultos que no saben cuáles son sus propios sentimientos y por eso corren de un extremo a otro.
Se les hace difícil decidir quiénes son. Eso es exactamente lo que me sucede: no sé bien qué me gusta, cuál es mi color o comida preferidos, qué asiento prefiero en el avión, qué cosas me molestan, cuales me dan placer. Me cuesta muchísimo describirme sin estar mintiendo acerca de mi misma. No puedo describirme porque no sé quién soy.
Tengo problemas de constancia con la gente: cada acción, cada palabra, los tomo como si no tuvieran un contexto, como si no pendieran de algo más. Y el insoportable sentimiento de sentir que está “todo bien” o “todo mal”. Conmigo no hay medias tintas, con los border no hay grises. Lo pavoroso es que lo que en este momento está bien en cinco minutos puede terminar siendo lo peor que me sucedió en la vida.
Algunos otros síntomas del trastorno de personalidad fronteriza:
1-Dificultad de ver las acciones hechas por una persona durante un periodo de tiempo, porque no ven las cosas en general como una acción completa. Tienden a analizar individualmente las acciones de las personas y a proporcionarles a esas acciones significados individuales. Así, las personas son definidas según cómo actuaron por última vez.
2-Pensamientos mágicos: creencias que los pensamientos pueden causar acontecimientos.
3-Omnipotencia, proyección de características displacenteras en otros e identificación proyectiva, un proceso donde el border trata de obtener en otros los sentimientos que él mismo está experimentando.
4-Relaciones extremas: episodios sicóticos, negación y amnesia emocional. Relaciones inestables e intensas donde el borderline siempre sale herido
5-Comportamiento autodestructivo repetitivo, a menudo causado para buscar ayuda.
6-Miedo crónico al abandono y pánico cuando es forzado a estar solo. Percepciones/pensamientos distorsionados, particularmente en lo que respecta a las relaciones e interacciones con otros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario