Suele pasarme que las cosas que están atascadas y perdidas en mí parecen sólo querer salir en la oscuridad, incluso siento que a veces sólo pasan en la oscuridad, la noche me consume.
Estoy acostada y tengo esta sensación difícil de explicar, como si mi cuerpo pesara el doble, como si mis ojos tuvieran pesas en cada pestaña, como si la sangre se volviera espesa y agonizara por mis venas, como si el aire se pusiera denso y me aplastara como cemento invisible. Me duele todo. Por dentro y por fuera. 
Ya no puedo escribir, sólo puedo llorar y seguir sumando dolor, adentro y afuera.
Necesito que esto termine antes de que termine conmigo. 



Conocerte fue una de las casualidades más raras de mi vida, y muy linda. El día que te conocí jamás pensé que fueras a hacer que mi vida cambiara tanto como lo ha hecho hasta hoy. Todo ha sucedido demasiado rápido desde aquella primera vez que salimos. Poco a poco fuimos tomando confianza, hasta que llegamos a esto que somos hoy, o que no somos, según tu punto de vista.

Poco a poco me fuiste gustando y no sabía qué hacer, de hecho no sabía qué me estaba pasando. Nunca había sentido algo así por alguien. Era un amor distinto, era un quererte más que amigo, pero no para tenerte ahí como un novio. Disfrutaba mi tiempo contigo, pero pensaba también en no enamorarme, porque tú no lo hacías de mí.

Íbamos en una dirección o camino por el cual nunca había pasado, con nadie. Empezamos a vernos más, a ser mucho más cercanos físicamente. Tus abrazos se convirtieron en mi pequeña obsesión. Nada me hacía más feliz que me tomaras entre tus brazos. Sentía que el tiempo se detenía por unos segundos y solo estábamos tú y yo en el mundo. Y ahí me di cuenta de que me había enamorado.

Fue en ese momento en el que empezamos a ser algo más, tal vez sin querer, tal vez sin darnos cuenta. Tus besos llegaron en el momento en el que más necesitaba recibir un poco de amor. Si bien siempre he creído que lo que más importa es el amor propio, me hacía falta un poco de amor de alguien más y sentía que lo tenía de ti. Quería que me amaras; que nos amáramos.

Y me ilusioné, y sentí que te enamorabas de mí, así como yo lo hacía cada día un poco más. Hasta que me dijiste lo más triste que he escuchado en mi vida. “Te amo, pero no quiero que seas mi novia”. Eso era como decirme, “te quiero, pero no eres suficiente para ser algo más que mi amiga”. Era como si hubieses terminado conmigo, sin embargo te entendía. Tenías miedo y créeme que yo también tengo miedo. Sé que a ambos nos aterra perder al otro, pero también creo que debemos arriesgar. Como bien dicen “el que no arriesga no gana”, en este caso “el que no arriesga, no ama”. No somos expertos en amor pero, ¿acaso alguien lo es?

Ahora yo sí quiero que estés conmigo. Yo también tengo miedo, pero mi amor por ti puede superar todo. Espero que te definas. Que te des cuenta qué quieres para nosotros. Para ti. Para mí.

Yo te espero. Yo te sueño. Yo te amo, aunque tú digas no hacerlo.


"Para ti, que dices que no me amas" Isa Monge.-


Random death thoughts.

Ya no se ni escribir, no sé por dónde empezar, por donde nada, no se nada. No se en qué momento pasaron todas estas cosas juntas, todo, en qué momento se fue todo a la mierda por favor que alguien me explique qué pasó con mi vida. Por favor que no haya sido él. No.
No sé, realmente no se nada, no se si fue él y no quiero saberlo porque entre todos mis vicios, es el único que no estoy dispuesta a dejar. Simplemente no. 
Va llegando la noche y empieza a arder, y ya no importa cuántas pastillas tome, mi cabeza no tiene intenciones de parar, siempre tiene un puñal más y yo ya no tengo fuerzas, ya no quiero defenderme. Cada noche lo pienso inevitablemente, cada detalle, cada noche pienso irónicamente, es como mi deseo, pero de nada sirve, porque al otro día despierto de nuevo, sola, vacía, un día más. Eternos. Pesados. Insoportables. 
Perdí casi todo el peso que quería y sin embargo no encuentro un rincón de mi cuerpo que me de algo. 
Volví acá, como siempre, y escribí palabras al azar y terminé borrando las dos o tres que tenían sentido, deje la pantalla en blanco, vacía, y ahí me di cuenta que no podría haberme expresado mejor. Vacío.
En dos días empiezo el tratamiento y no sé cómo esperan que le explique a alguien lo que no puedo ni explicarme a mi misma, y si así fuera.. dudo que entiendan algo. Pero voy entregada, con suerte consigo psicofarmacos y al menos dejar de pasar estas noches de mierda y conseguir algo para domir.
Robar fue una salida, pero ahora ya no tiene más sentido, ahora lo único que me sirve es mezclar pero no quiero más problemas, jugar con fuego es demasiado divertido.
Hace unos días leí una frase que decía " Si estás despierto a las 4am o estás muy enamorado o estás muy sólo, no sé cual es peor." y no pude evitar reírme, porque siquiera en eso puedo sufrir como la gente, no estoy enamorada o sola, estoy las dos juntas, las dos, y son la muerte en vida a las 4am.