Estoy acostada y tengo esta sensación difícil de explicar, como si mi cuerpo pesara el doble, como si mis ojos tuvieran pesas en cada pestaña, como si la sangre se volviera espesa y agonizara por mis venas, como si el aire se pusiera denso y me aplastara como cemento invisible. Me duele todo. Por dentro y por fuera.
Ya no puedo escribir, sólo puedo llorar y seguir sumando dolor, adentro y afuera.
Necesito que esto termine antes de que termine conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario