Beat

Hoy no puedo dormir y quiero escribir, porque tengo un momento dándome vueltas, algo que me pasó, una pavada en realidad pero una linda.
Hace poco reencontré un viejo placer, descubrí un par de cosas, conocí, probé.
Estaba todo oscuro, lleno de gente, mi mente estaba en esos caminos rojos, robóticos, extraños sobresalientes, lo único que llamaba mi atención a la vista. Mi cuerpo, no sé.
Vibraba con un ritmo perturbante, en ese momento, por alguna razón parecía fantástico y simétrico.
Me di cuenta despues de un rato que mi cuerpo y mi mente estaban en dos lugares distintos, había una armónica desconexión.
Mi mente, en ellas, el piso, el techo, el terciopelo, las velas, cera derretida, en el fuego, el humo, los demás volando, los laberínticos androides rojos, un vejestorio me perturbaba pero no lo suficiente, nada era importante en ese instante, nada me molestaba.. el pelo en mi cara, mis ojos pesaban con el ritmo y algunas caras conocidas, esperando la correcta.. un poco de vuelo nocturno a mi cabeza, pacífica y explosiva simetría.
Todo eso, sin darme cuenta dejo a mi cuerpo libre, en otro plano, por si sólo.. funcionaba. Me movía cual gota de agua al ritmo del mar, no tenía que preocuparme porque cada movimiento era independiente y correcto, en grupal armonía.
Me sentía flotando y pensando, sintiendo.. en ese momento nada me hubiera importado, nada hubiera roto la desconexión y eso me encadena a pensar, mil cosas más.
Me dejé llevar.

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