Respirar no es estar vivo.

Las luces de la autopista cruzaban mi cara, intentando disimular con el pelo las lágrimas que se me escapaban. Ya no tenía fuerza para retenerlas, sólo rogaba que nadie mas en el auto se percatara de la situación. Nunca supe porqué estas cosas me pasan así.. de la nada, porque si, sin aviso, de un momento a otro simplemente necesitaba llorar.
Recién llegabamos de mis abuelos, no era muy tarde, pero incluso antes de salir de casa ya había decidido encerrarme esa noche en mi habitación. Salude a todos, tome algo y muy disimuladamente esquivé ingerir cualquier sólido pero no levante sospecha alguna.. (gracias al perro que siempre me salva) no había pasado ni diez minutos en la mesa cuando dije "me voy a bañar" mientras pasaba ya la mitad de la escalera. Posiblemente nadie prestó atención, capaz siquiera escucharon. Mejor.
Entre y me dejé caer en mi cama, paz, al fin.
La habitación estaba helada, y yo incluso más. Ultimamente el frío me duele más de lo común, tengo frío todo el tiempo, no importa cuánto abrigo tenga mis manos, mis dedos, me duelen, siento fríos hasta los huesos. Lo sufro. Odio el frío con todo mi corazón.
Estaba congelada, mirando el techo, no había señales de el por ningún lado, me invadía una sensación de ansiedad y enojo.. enojo con el, pero más conmigo.. Porqué? porqué a mi? porqué tenía que quererlo de esta manera? porqué? Estaba devastada. Estaba perdiendo la poca cordura que me quedaba. 
Entre en pánico y empecé a llorar.. no tenía una razón aparente, no sabía bien porqué lloraba, había sido una semana difícil, lloraba por muchas cosas pero sabía que también lloraba por el, porque lo único que necesitaba era su abrazo y todo iba a desaparecer, pero no. No había señales de el. Qué forma rara tiene de querer.
Busqué en mi bolso la pastilla de la felicidad. La necesitaba, estaba colapsando. No estaba. Veinte años viajando, diez años armando valijas y siempre, siempre, me olvido algo.. pero eso? justo eso? Parecía una broma de mal gusto.
Lloré incluso más desconsoladamente mirando el techo agarrandome los pelos con tanta bronca como para arrancarlos por mechones y por alguna razón arañando mis brazos con todas mis fuerzas, estaba perdiendo el control, después de tanto tiempo estaba pasando de nuevo. Y estaba sola. No tenía a nadie.
Hacían cerca de diez u once grados, y de morir de frío pase a transpirar, mis manos temblaban seguidas de mis brazos rasguñados, y todo mi cuerpo. No podía parar. 
Temblaba como si estuviera muriendo de frío, mientras moría de calor. Se me estremecían todos los órganos, mi cuerpo estaba en crisis conmigo, sentía demasiadas cosas, pero sentía asco, odio. Porqué no me queres? Porqué soy así? Porqué nunca soy suficiente?
Me levanté, corrí al baño y hundí dos dedos en mi garganta mientras seguía llorando desconsoladamente. Me odiaba. Me odio. De mis ojos salían lagrimas de fuerza y dolor, después de escupir todo eso que estaba de más adentro mío saqué los dedos de mi garganta y vi que salía junto a ellos un hilo de sangre. Me odié aún más, siquiera podía hacer eso bien? Odio la comida. Odio mi cuerpo. Odio perder el control. Me odio.
Mi mente dejó de responder por un momento, me dejé caer en el piso helado y simplemente lloré y lloré tirada en el medio del baño.
 Lloraba de vacío, lloraba al vacío, lloraba de impotencia, porqué lloraba? porqué no me queres como yo te amo? soy yo? es mi cuerpo? qué estoy haciendo mal? que bronca, porqué me pasaba todo esto? Estoy loca? Porqué de nuevo? Sentía una profunda necesidad de dolor. Moría por lastimarme porque me odiaba inexplicablemente. Porqué otra vez? Ayuda.
Abri la ducha caliente y puse música en un intento totalmente inútil de aplacar todo eso que me invadía y me superaba de semejante manera. No soy yo, porqué volviste? Porqué? Dejame sola.
El agua caía por mi cara mientras sonaba Big Girls Cry de Sia.. qué ironía la música aleatoria.. yo seguía llorando, arrodillada bajo la ducha, sin fuerzas para nada hasta que la vi en el estante, el tiempo se detuvo por un instante y de nuevo no fui yo, de nuevo se apoderó de mi, como una alcohólica buscando un trago de vodka la tire al piso con todas mis fuerzas, la golpee y la golpee hasta que rompí el maldito plástico y ahí estaban, mirándome entre el agua y mis lágrimas.
Tomé una. La mire, la toqué, la probé en mi dedo. Ay. Placer. Qué estoy haciendo? Porqué? Mire mi brazo izquierdo y lloré.
La apoyé en mi muñeca temblando y recordé los viejos tiempos. Respiré. Qué  haces? con lo difícil que es mantener las marcas en secreto.. pero cuán difícil es negarse. Porqué? Es mas fuerte que yo.
Subí unos centímetros, hasta que me convencí de que ahí estaban lo suficiente camufladas.. mis manos temblaban, mis brazos también, la apoyé con cuidado cerre los ojos con fuerza y rocé mi piel, fue como quitar y quitar kilos de encima.. ya no recordaba lo que se sentía, es perfecto, y casi sin darme cuenta la sangre fluía lenta a la par de mis lágrimas. Ya no había vuelta atrás. Era inútil. Subí más, y mas, y mientras mas subía mas firme se volvía mi pulso, mas energía sentía, mas adrenalina, y mas fuerte oprimía, más y más, es difícil no perderse, no dejarse llevar, cada roce era más profundo que el anterior, más sangre fluía, más lágrimas. Más. Corre sangre. Estoy viva. 
Estoy viva? Respirar no es estar vivo. Salvame. 
La música se detuvo, tenía un mensaje, era él. "Qué hace mi cargosa?" Ahora apareces? Te necesito, veni, por favor. Abrazame. Ayudame. "Nada, saliendo de la ducha, quiero verte." "Bueno.. cómo hacemos?" y de repente todo se apaciguó, el aire llegaba a mis pulmones, sentía que mi ritmo cardíaco bajaba drásticamente y mi cuerpo dejaba de temblar, las lágrimas ya no existían.
Después de un par de mensajes contestó "Estoy afuera..". 
Me miré al espejo, llena de maquillaje para disimular el huracán que había pasado por mi cuerpo sólo minutos atrás. Observé mi brazo desgastado con cierto asco. Qué hice? Porqué? Había vuelto en mí y sentía desconexión con cada una de esas marcas que me habían hecho sentir viva hacía solo unos momentos, y ahora sólo me provocaban mucho dolor.
 Me tapé con una campera y rogué que no se percatara.. aunque había mas de veinte o veinticinco marcas. Respiré ondo, subí al auto lo besé y me hundí en su abrazo mientras manejaba a casa.
Ya todo era perfecto. No pasaba nada. No pasó nada. Gracias por salvarme. Te amo.






No hay comentarios:

Publicar un comentario